miércoles, 19 de septiembre de 2018

Derechos inalienables






La observación de la bioética en el ejercicio profesional de la enfermería contribuye al respeto de los derechos inalienables que toda persona tiene, desde la concepción de la vida hasta la muerte. 

La vulnerabilidad que tiene todo ente ante la presencia de una enfermedad aguda, crítica, degenerativa o terminal; se desarrolla por distintas causas, entre ellas, la edad que puede estar en los extremos de la vida, la capacidad de afrontar la noticia de la pérdida de la salud, la ausencia de apoyo familiar y/o económico, el desconocimiento de la evolución del padecimiento, la falta de comprensión de un mundo desconocido como lo es el ambiente hospitalario, entre otras muchas causas. Ante este escenario, la persona enferma puede perder de vista que tiene gran valía, primero para si misma, así como para sus seres queridos, y otra muy importante para la humanidad. 

Entre los derechos inalienables están: A la vida, a la libertad, al honor,  a la expresión, a tener un nombre, a formar parte de una familia, a la igualdad, a la justicia y al libre tránsito. Estos derechos están implícitos al ser humano por su condición de serlo. Con ellos se nace y no se pueden quitar por ninguna razón. Estos son irrenunciables, irrevocables e intransferibles de unos por otros. La enfermera en su desempeño